Cleopatra y la cena más cara de la Historia!

“El banquete de Cleopatra” Localización: National Gallery of Victoria. Melbourne Autor: Giovanni Battista Tiepolode Tiepolo (1744)

“El banquete de Cleopatra” Localización: National Gallery of Victoria. Melbourne Autor: Giovanni Battista Tiepolode Tiepolo (1744)

Algunos se atreven a decir que esta cena fue la más cara de la historia y con las cifras que vamos a tratar, no es en absoluto descartable si, sobre todo, tenemos en cuenta que el momento más importante de la velada tuvo solamente una comensal. Hablamos de la particular cita entre Cleopatra VII, la última reina del Antiguo Egipto, y Marco Antonio, uno de los romanos más importantes y quien  fuera lugarteniente de  Julio César. El valor de esta cena, que ha sido reproducida en varias pinturas, ascendió a diez millones de sestercios, lo que equivaldría a unos 15 millones de nuestros euros. Todo comenzó con una apuesta, pero veamos como sucedieron los hechos.

Ambos dirigentes, allá por el siglo I a. C., se reunieron durante cuatro días en Tarso para negociar el apoyo egipcio a los partidarios del triunvirato frente a los republicanos en la guerra civil desencadenada en Roma. En vez de presentarse como una súbdita, la reina de Egipto supo conquistar al romano con su belleza y su fabuloso fasto (1).

Cleopatra ejerció una profunda fascinación sobre César. Cuadro Cleopatra ensaya venenos en condenados a muerte de Alexandre Cabanel.

Cleopatra ejerció una profunda fascinación sobre César. Cuadro Cleopatra ensaya venenos en condenados a muerte de Alexandre Cabanel.

En aquella cita, en la que ambos se enamoraron apasionadamente. Cleopatra, para impresionar a su amante, apostó que era capaz de terminar, por completo y sin pestañear, una cena por valor de diez millones de sextercios. Marco Antonio, naturalmente aceptó la apuesta, y se dispuso todo para el ágape.

MarcoAntonioYCleopatra

Al día siguiente, cuando la suntuosa comida en cuestión pareció llegar a su fin, Marco Antonio bromeó con Cleopatra, diciéndole que, ciertamente, el banquete había sido fantástico, pero no más impresionante que otros a los que había asistido, y que desde luego no valía la suma de dinero fijada,  por lo que dio por ganada su apuesta. Sin embargo, Cleopatra alegó que aquellos manjares tan sólo habían sido un “aperitivo” y que ella sola consumiría todo el valor de lo apostado.

Nos cuenta Plinio el Viejo, en el capítulo 58 de su Historia Natural, que existían dos perlas, las mayores y de más valor que se habían visto nunca en todo el mundo y Cleopatra estaba en posesión de ambas, heredadas de sus antepasados.

Cleopatra había acudido a la cita con un impresionante collar en donde relucian sus dos hermosas perlas,  las más valiosas de la Antigüedad. La reina se dirigió a Planco, elegido juez de la contienda, y le preguntó cuánto podría valer cada una de las perlas: “Al menos, cinco millones de sestercios“, contestó el juez. Tras dicha “tasación”, Cleopatra echó una de las perlas en una copa y la llenó de vinagre de vino. Debido a la composición de la perla, a base de carbonato de calcio cristalizado, al entrar en contacto con el vinagre ácido, ésta se disolvió. Cleopatra a continuación y ante los ojos completamente atónitos de Marco Antonio se bebió el contenido de la copa. Cuando iba a repetir la operación con la segunda perla, para “gastar” los diez millones, Marco Antonio se dio por vencido.

Giovanni Antonio Fasolo-Cleopatra's Banquet- La continencia de Escipión

Giovanni Antonio Fasolo-Cleopatra’s Banquet- La continencia de Escipión

Y fue así como esta cena pasó a ser “La cena más cara de la Historia”. Cleopatra no sólo bebió el vaso de vino más caro de la Historia y ganó la apuesta, también ganó el corazón de Marco Antonio, que se trasladó a Alejandría.

Richard Burton y Elizabeth Taylor en el rodaje de Cleopatra

Richard Burton y Elizabeth Taylor en el rodaje de Cleopatra

Finaliza Plinio contándonos que la otra perla de Cleopatra fue cortada en dos, y las mitades fueron colocadas en las orejas de la estatua de Venus en Roma.


1- Conociendo la fascinación de Marco Antonio por el lujo y la cultura helenística, Cleopatra VII montó una espectacular escenografía. Para llegar a Tarso remontó el río Cidno en un barco con popa de oro, velas púrpuras y remos de plata movidos al compás de diversos instrumentos. Ella iba bajo un dosel bordado en oro, ataviada como la diosa Afrodita. A su lado la abanicaban jovencitos vestidos como Eros. La acompañaban también hermosas siervas disfrazadas de Nereidas y Gracias. Para completar el sugestivo cuadro, al sonido de la música de varios instrumentos se unían los perfumes que llegaban a las dos orillas del río, en las que mucha gente disfrutaba del espectáculo. Plutarco transmite de modo casi teatral que incluso el propio Antonio llegó a quedarse solo en la plaza de la ciudad porque todos corrían a ver a la reina. Se decía que Afrodita venía al encuentro de Dioniso para el bien de Asia. De este modo se presentaban como la pareja divina Afrodita-Isis y Dioniso-Osiris, que garantizaba la prosperidad de la zona. Según Plutarco, Cleopatra confiaba en poder subyugar más fácilmente a Marco Antonio que a Julio César, puesto que con el primero había sido joven e inexperta, mientras que ahora, a sus veintiocho años, gozaba de una belleza y una inteligencia más maduras. 136_cleopatra_2_2000x1383

Fuentes:
Historias de la Historia – La cena más cara de la Historia
La apuesta de Cleopatra con Marco Antonio
La copa de vino más cara de la historia
Antonio y Cleopatra, la entrevista de Tarso
National Geographic. Antonio y Cleopatra. 

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