EL CALENDARIO: De Roma a nosotros!!!

Imagen

Dicen que todos los caminos llevan a Roma y, sí, también a Roma y más concretamente a  Julio César le debemos el calendario con el que nos identificamos.

https://i2.wp.com/photos1.blogger.com/blogger/6160/1251/1600/calendario.jpg

Los primeros calendarios usados por la humanidad fueron de tipo lunar ya que contar lunas es simple y, gracias a sus fases, podemos saber rápidamente en que parte del mes nos encontramos, mientras que el calendario solar Sigue leyendo

Anuncios

Un trabajo para clase: Alejando Magno!!!

Imagen

Para aquellos que nos gusta la Historia, imagino que igual que para los que les gustan las mates o las ciencias, no hay nada más satisfactorio que nuestros hijos nos pidan ayuda para resolver un problema o, como es mi caso hoy, para hacer una redacción sobre una de las figuras que más han influido en la Historia: Alejandro Magno.

Así que, a la pregunta de “¿Mamá, me ayudas con esto?”, no he podido más que frotarme las manos y, en un visto y no visto, voilà!… una redacción en palabras sencillas y entendibles para una alumna de 4º de Primaria. Lo que más ilusión me ha hecho ha sido el hecho de darme cuenta de que, para los niños, al igual que para los adultos, aquello que más les agrada son las anécdotas, es decir, el humanizar al personaje. Sobre Alejandro hay muchas, alguna le he contado, pero lo he dejado para el final. Lo primero es lo primero!!! Ahí va la redacción para el cole:

Alejandro Magno

Cartel de la Película del 2004 dirigida por Oliver Stone y protagonizada por Colin Farrell.

Alejandro III, hijo de Filipo II de Macedonia y discípulo del filósofo Aristóteles,  nació en el año  356 a.C. y, a la edad de 20 años,  sucedió a su padre en el trono.

Alejandro recibió el título de “Magno” porque, siendo un rey tan joven, venció al poderoso Imperio Persa y a su rey Darío III, iniciando una época que de conquistas que le llevó a extender sus dominios desde Grecia, Egipto y Babilonia hasta Asia Central llegando incluso a la India. Aunque parezca increíble, Alejandro nunca fue derrotado y es quizás el caso único en la historia militar mundial.

Imperio de Alejandro Magno o Macedonio

Sus conquistas consiguieron que la cultura griega se expandiera por todo Oriente gracias también a la llamada “política de fusión”, por la cual Alejandro promovió la integración de los pueblos sometidos incorporando a sus gentes al ejército y favoreciendo los matrimonios mixtos entre sus soldados y mujeres de dichos territorios.

Obligó a sus soldados a cruzar desiertos, sierras y selvas, adentrándose en misteriosos países donde conquistó a todos los que osaban enfrentarse a él, pero tras largos años de luchas, sus ejércitos se negaron a seguir avanzando hacia Oriente, por lo que Alejandro retornó a Babilonia en donde,  en junio del 323 a. C., a la edad de 33 años, murió en circunstancias extrañas, unos dicen que envenenado y otros que pudo ser de la malaria.

Tras su muerte, sin nombrar heredero, el Imperio que había conquistado se repartió entre sus generales.

Sus hazañas le han convertido en un mito, ensalzado como el más heroico de los grandes conquistadores, un segundo Aquiles, que llegó a inspirar a los más grandes generales de todos los tiempos, desde Julio César hasta Napoleón Bonaparte.

Y ahí va la anécdota. ¿Alguien sabe cómo se llamaba el caballo de Alejandro? … Eso es, Bucéfalo.

Detalle de Alejandro Magno y Bucéfalo en el mosaico que representa la Batalla de Issos!!!

Resulta que un buen día un tesalio llevó ante Filipo un fiero y salvaje corcel. Todos los hombres de la corte quisieron domarlo, pero nadie podía. A todos los tiraba al suelo y, cuando el rey estaba a punto de desecharlo, Alejandro se lo reprochó. A esto su padre, le dijo: “Como si fueras tú a ser capaz de montar este caballo…”. Alejandro no se amedrentó y apostó el precio del caballo mismo en caso de no poder apaciguarlo. El rey rió, lo mismo que la corte.
Y… “¡Oh sorpresa…!” Alejandro pudo. Se acercó al caballo y le volvió la cabeza de éste hacia el Sol -pues había observado que éste se asustaba hasta de su propia sombra. Luego montó en el corcel y dominó al caballo. Cuenta el historiador Plutarco, que Filipo, ante tal hazaña, le dijo: “”Hijo, búscate un reino que se iguale a tu grandeza, porque Macedonia es pequeña para ti”  Alejandro tenía 9 años!!!

En todas las casas cuecen habas, y en la de la Dinastia de los Julios-Cláudios calderadas!!!

Imagen

En honor al título de este Blog toca “una de romanos”. Siguiendo la línea iniciada sobre parricidios “reales” me vino a la mente la gran obra “Yo, Claudio” de Robert Graves. En ella el protagonista, el emperador Claudio, nos cuenta las desventuras, más que aventuras, de la familia de los Julios-Claudio.

Si es cierto que la historia se repite, este bien podría ser un ejemplo de lo que ya sucedía en la antigua Roma al más mínimo indicio de sospechas de conspiraciones o traiciones. Felipe II no tendría, pues, la exclusividad sobre la “pena” a aplicar: dejar morir a un familiar!!! Una condena un tanto perversa, si se me permite.

Livila, Ara Pacis – Roma

Claudia Livia Julia, más conocida por su apodo Livila (la “pequeña Livia”) (c. 13 a.C. – 31) fue la única hija de  Druso el Mayor (hermano del emperador Tiberio) y Antonia la Menor (hija menor de Marco Antonio y Octavia), por tanto hermana de Germánico y del futuro emperador Claudio. Livila contrajo matrimonio con el hijo del emperador Tiberio, Julio Druso.

La niña padecía la misma “dolencia” que el resto del clan Julio-Claudio: la ambición desmesurada que la llevó a tramar varios complots para alcanzar sus objetivos de poder.

Los primeros años de gobierno de Tiberio fueron solo de calentamiento en cuanto a asesinatos familiares. Su hijo Julio Druso, no podía optar al trono porque se lo impedía  Germánico (hijo de su hermano mayor fallecido en combate), pero esto se solventó  oportunamente gracias a la intervención de Sejano, asesor y mano derecha del Emperador, quien, al parecer, tuvo un papel importante en el envenenamiento del sucesor legítimo.

Livila, quien siempre había sentido gran envidia hacia su cuñada  Agripina,  en conjura con Sejano, su amante, logró condenar a ésta y a sus hijos, dejando despejado la sucesión al trono. De esta familia, el único varón que se salvó fue el entonces niño, Calígula, quien después asesinaría al emperador.  Pero esa es otra historia…

Drusus minor (Museo del Prado) 01

Julio Druso (Museo del Prado)

El emperador Tiberio, en Capri, dedicado de lleno a prácticas “deprabadas”, en palabras de Suetonio y Tácito, dejó  los asuntos del imperio en manos de Sejano. Su hijo, Julio Druso, alcohólico y degenerado,  en el año 23 apareció muerto aunque nadie sospechó de que había sido envenenado. El historiador Tácito dice que “él emperador se convirtió en la persona más triste de la humanidad”.

A pesar de su desconfianza, Tiberio autorizó el matrimonio de Sejano con Livila y aún más, concedió a Sejano el consulado junto con él,  cosa que  había reservado solo para los herederos a la corona. La llegada de Tiberio a Roma en el año 31, informado de la traición cometida y de los rumores de conspiración contra él mismo, acabó con las conspiraciones del jefe del Pretorio quien fue convocado al Senado adonde acudió pensando que iba a recibir  gran parte del poder tribunicio, pero en lugar de eso fue leída una carta donde Tiberio lo acusaba de traición y daba la orden de ejecutarlo. Los historiadores antiguos coinciden en condenar a Sejano, aunque difieren en la teoría de quién manipuló a quién, si Sejano a Tiberio o Tiberio a Sejano. Según Suetonio, Sejano no fue más que un instrumento de Tiberio, la mano ejecutora en la caída de Germánico y su familia, al que el emperador eliminó cuando le dejó de ser útil. Tácito afirma, sin embargo, que el gobierno de Tiberio sufrió una degradación gradual tras la llegada de la corruptora influencia de Sejano.

Tras ello, la ex esposa de Sejano, Apicata, envió una carta a Tiberio donde denunciaba que Druso había muerto envenenado a manos de Sejano y de su esposa Livila. El copero de Julio Druso y el médico de Livila vendrían a confirmar tal acusación. Por estre crimen, Livila fue encerrada por su propia madre quien la obligó a morir de hambre. Su memoria fue maldita por el Senado y sus estatuas fueron quebradas.

JPaul Laurens The Death of Tiberius

Muerte de Tiberio, J.P. Laurens

Desde luego cuando dicen “en todas las casa cuecen habas….” y en la de los Julios-Claudios calderadas!!! Aún habría más… Afortunadamente parece que hoy día las ambiciones políticas no dan para castigos tan drásticos ¿o sí?.