CONTAR LOS DÍAS, UNA TAREA NADA FÁCIL EN ROMA!!

Desde la antigüedad hemos tenido una gran preocupación u obsesión de controlar el tiempo. Para las antiguas sociedades agricolas, la división del tiempo permitió “predecir” las épocas de los diferentes cultivos, los períodos en que el ganado diera su cría o la fecha de floración de los cultivos frutales.

Podemos afirmar que fueron Roma y Grecia las que crearon una división del tiempo tan eficiente y útil que aún hoy, milenios después, se sigue utilizando uno de estos sistemas. Tal es así que hace algún tiempo dedicamos un artículo a estudiar la historia del Calendario, desde Roma a Nosotros en donde veíamos la transformación del calendario Soli-lunar en el calendario Juliano, el cual es la absoluta base del calendario Gregoriano que utilizamos los Occidentales hoy en día.

Esta vez nos centraremos en la división del tiempo en cuanto a los días y las horas. Una tarea mucho más complicada de los que nos podemos imaginar. Para documentarnos nos basamos en escritores e historiadores de la época que nos traen luz al funcionamiento y aplicación interna del calendario antiguo: Ovidio, en su obra NASONIS FASTORUM LIBER SEXTVS da detalles puntuales y muy ricos sobre el sistema de fechado; Varrón y Tito Livio también nos presentan con evidencias y citas sobre como era el método utilizado, las tradiciones y costumbres, etc. Más adelante, entrada la época Imperial, tenemos los relatos de Macrobio, Plutarco, Dión Casio ….

Aún así, quizá uno de los hallazgos más importantes no se encuentra en los libros de texto sino en la antigua ciudad de Antium. Aquí fue donde, en 1915, se descubrió el FASTI ANTIATES MAIORES, uno de los más completos fasti -calendario- con los que se cuenta en la actualidad. De hecho, son los únicos encontrados de época republicana (en tiempos de SILA), ya que el resto de los encontrados son posteriores a Julio César, y gracias a éste Fasti hoy en día podemos saber las diferentes fechas tanto civiles como religiosas.

Fasti Antiates Maiores

Fasti Antiates Maiores

Abreviaturas y letras del Fasti

En el Fasti -los calendarios que se dibujaban sobre placas de mármol o paredes- las abreviaciones utilizadas eran las siguientes: Kal = Kalenda; a.d. = Ante diem (día anterior) Prid. = Pridie (el día antes)Non. = Nona; Id. = Idus.

Así mismo cada día tenía una serie de letras que no solo identificaban el día sino que además sus características:

  • F = dies fasti, días en que diferentes transacciones comerciales podían ser conducidas. Estos días perdían su carácter comercial cuando un feriae conceptivae (marcados por los Pontifices) se superponía.
  • N dies nefasti, días en que transacciones comerciales o votaciones públicas no podían ser conducidas. Una curiosidad: La palaba “nefasto” proviene de los dies nefasti. Si bien no tenían ningún carácter que indique una tragedia o un mal día, gradualmente la población los empezó a considerar días oscuros.
  • EN endotercissus, días en que ciertas transacciones comerciales eran permitidas.
  • C dies comitiales, días en que las reuniones públicas, comúnmente conocidas como comitia, eran llevadas.
  • NP festividades públicas;
  • D por letra nundial, que marcaba el primer día del mes intercalar.

Aparte de éstas letras todos los días tenían letras que iban de la A a la H señalándolos, las cuales se repetían en series sucesivas para los restos de los días.

Gráfico_Calendario_Fastis

Gráfico para comprender mejor lo anteriormente dicho

LA DIVISIÓN DEL TIEMPO

Desde la antigüedad, tres han sido las divisiones fundamentales del tiempo: el día, el mes y el año.

El día, vinculado con la rotación de la tierra sobre su eje, (salida y puesta del sol), ha marcado, desde siempre, las necesidades básicas de los seres vivos: ingestión de alimentos, sueño, etc, ligados a la alternancia de luz solar y oscuridad. Las horas son las subdivisiones lógicas del día, aparecidas inicialmente en los relojes de sol.

El mes viene determinado por la sucesión de las fases de la luna. Las semanas nacieron para dividir este periodo en una cuarta parte del ciclo lunar (luna nueva, cuarto creciente, luna llena, cuarto menguante).

El año, viene marcado por el movimiento de traslación de la Tierra, está relacionado con la sucesión delas estaciones.

LAS HORAS EN ROMA, …UNA CUESTIÓN DE LUZ! 

En la Antigua Roma, el comienzo del día se daba con la salida del Sol y el final del día llegaba con la siguiente salida del Sol y, mientras los días tenían 12 horas, la noche se dividía en cuatro partes o vigilias.

Las horas se nombraban con números ordinales: prima hora, secunda hora, tertia hora, quarta hora, quinta hora, sexta hora, septima hora, octava hora, nona hora, decima hora, undécima hora y duodécima hora. La hora prima era primera hora del día y correspondía al amanecer, y la duodécima la hora de la puesta del sol (última del día). La hora central es la hora sexta, nuestro mediodía, (de donde proviene la palabra siesta al ser el momento en que se tomaban un descanso en sus quehaceres diarios). Pero claro, como cada hora tenía su lugar en el día y variaba según la duración de horas de luz, dependiendo de la estación del año, en verano las horas del día eran más largas que en invierno cuando sucedía lo contrario. Así, a partir del 21 de Junio, con días más largos, las horas romanas tendrían el equivalente a 1 hora con 16 minutos, y desde el 21 de Diciembre, las horas del día pasarían a tener el equivalente a 44 minutos actuales. No obstante, había dos días en que las horas romanas equivalían a 60 minutos exactos: durante los equinoccios de Marzo 21 y Septiembre 21.

Aunque pueda parecer lioso, este sistema era normal para ellos y para medirlo se utilizaban relojes de Sol, los cuales estaban divididos en 11 líneas que cortaban la circunferencia del reloj en gajos -11 y no 12 ya que cuando la sombra del indicador se posara sobre la primer línea significaba que ya había pasado la prima hora-. Entonces ya que el tiempo de exposición del Sol en invierno es menor que en verano, el tiempo que medirá el reloj de Sol se adecua a la utilización de horas mas cortas y horas mas largas.

Horologium Augusti

El Reloj Solar de Augusto o “Horologium Augusti” fue el mayor reloj solar de todo el mundo antiguo. El emperador Augusto encargó su construcción en el año 10 aC al arquitecto Facundus Novius.

La noche se dividía en cuatro partes llamadas vigilia (prima, seconda,…) y también iba variando su duración según la época del año en la que se encontrasen. Esta distribución en cuatro partes y el propio nombre guardaban relación con los turnos de vigilancia de los campamentos militares. Como anécdota, también las unidades de bomberos de Roma, de carácter militar, se denominaban vigiles: cohortes vigilum.

LOS DÍAS, “GUÁRDATE DE LOS IDUS…!! 

Los romanos tenían un metodo más bien complicado para numerar los días del mes. Había que tener presentes tres días señalados en el mes:

Las calendas (kalendae, -arum), el día uno que debió coincidir en principio con la Luna nueva. De esta palabra deriva calendario.

Las nonas (nonae, -arum), que a pesar de su nombre eran el quinto, excepto en marzo, mayo, julio y octubre en los cuales las nonas eran el día siete. Era una fecha intermedia, ocho días antes de las idus y se denominaba nonae porque era el noveno día hasta llegar a las idus.

Los idus  (idus, -uum), el día trece, excepto en marzo, mayo, julio y octubre, en los que eran el día quince. Por tanto, era una fecha móvil y se correspondía con la Luna llena.

Con esto en mente, los acontecimientos se databan expresando cuántos días faltaban para la siguiente fecha señalada. Así, por ejemplo, el once de diciembre (11/12) sería el día tercero antes de los idus (ante diem tertius Idus Decembris); y no me he equivocado al restar: se incluían en la diferencia tanto el día once como el trece. Para complicar más la cosa, en los años bisiestos no se añadía un día más, sino que al ante diem sextius Kalendas Martias se le dotaba de 48 horas de duración, y era por ello llamado bissextilis.

Si se trataba de indicar el día anterior o posterior de las tres fechas principales, se ponía el adverbio pridie o postridie seguido de la fecha y del adjetivo correspondiente del mes en acusativo. Por ejemplo:

Pridie Nonas Ianuarias, la víspera de las nonas de enero (4 de enero)
Postridie Idibus Octobribus, el día siguiente a las idus de octubre (16 de octubre).

Con este panorama presente, en el que he evitado mencionar alteraciones circunstanciales del calendario, resulta tentador suponer que en los idus de marzo César acudió al Senado sin conocer qué día del año era!!!

Los feriae

Los Dies feriatus, eran días de descanso y su relación con la religión era fundamental, y se dividian en:

  • feriae publicae y privatae.
  • También existian stativae, que eran de fecha fija y los conceptivae marcados por los pontífices.

En el calendario venían marcados con su correspondiente abreviatura:

  • AGO Agonalia,
  • ARM Armilustrium,
  • CARCarmentalia,
  • CER Cerialia,
  • CON Consualia,
  • DIV Divalia,
  • EQU Equirria,
  • FER Feralia,
  • FON Fontinalia,
  • FOR Fordicia;
  • FUR Furrinalia,
  • LAR Larentalia,
  • LIB Liberalia,
  • LUC Lucaria,
  • LUP Lupercalia,
  • MAT Matralia,
  • MED Maditrinalia,
  • NEPNeptunalia,
  • OPA Opiconsivia,
  • PAR Parilia,
  • POP Poplifugia,
  • POR Portunalia,
  • QRCF Quando Rex Comitiavit Fas,
  • QSDF Quando Stercur Delatum Fas,
  • QUIN Quinquatrus,
  • QUIR Quirinalia,
  • REG Regifugium,
  • ROB Robigalia,
  • SAT Saturnalia,
  •  TER, Terminalia,
  •  TUB Tubilustrium,
  •  VES Vestalia,
  • VIN Vinalia,
  • VOLK Volcanalia
  • VOLT Volturnalia.

Las semanas.

Si bien no había un concepto de semana como la conocemos actualmente, en un principio se utilizaban una especie de semana de 8 díasbasada en la semana “mercantil” etrusca: 7 días hábiles de trabajo y un octavo día de“negocios”. Este octavo día era más bien festivo y de descanso. La gente lo utilizaba para sus tareas personales y generalmente otras actividades recreativas.

Si bien se trató de implementar una semana de 7 días a lo largo del Imperio, nunca se logró llevar a cabo o imponer su uso de manera regular. Fue con Constantino, en el 321 DC, que inspirado en la división de los días del calendarios Hebreo, se impuso una semana de siete días. La diferencia es que el día de descanso se dio en Domingo, para festejar la resurrección de Jesús y no en el día Sábado como en la versión Hebrea y su Shabbat. Anteriormente a la reforma de Constantino los meses, si bien no se dividían en semanas, como hemos visto, se dividían en días especiales.

El siguiente cuadro sinópico nos dará una comparación de los días Romanos con los días en Español.

Días_romanos

Días de la semana romanos

Cada día de la semana estaba dedicado a un dios. El lunes a Selene o Artemisa (Diana) quien es la diosa de la luna; el martes a Marte (Ares) el dios de la guerra; el miércoles a Mercurio (Hermes) el cual corresponde al dios del comercio; el jueves a Júpiter (Zeus) el cual es el dios soberano, mejor mayor y mas sabio; el viernes a Venus (Afrodita) diosa del amor y la belleza asi como de la fertilidad; el sábado a Saturno (Cronos) dios de la agricultura y cosecha; y el Domingo a Helios (Apolo)  dios del sol.

Y en esta imagen del mosaico de la casa del Planetario en Itálica podemos ver la las divinidades que representan cada uno de los días de la semana:

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LA CRONOLOGÍA DE LOS AÑOS 

Parece fácil, para nosotros occidentales lo es pues contamos los años antes o después del nacimiento de Cristo, pero los romanos tenían otras técnicas.

  • A partir del comienzo de la época de la República, con la instauración del consulado, el sistema utilizado consistía en nombrarlos en base a quienes ocuparon el cargo de Cónsul, lo que llevó a largas recopilaciones de epónimos, las fasti consulares o las fasti triumphales. Por esto, en una de las paredes del templo de Júpiter en el Capitolio se fijaba cada año un clavo y al lado se inscribía el nombre de los cónsules.
  • Posteriormente por cuestiones de conveniencia se comenzó a medir los años en relación a la fundación de Roma, Ab Urbe Condita (AVC), pero no había concordia respecto a su inicio, que podía oscilar desde el 747 a.C. según Fabio Pictor, hasta el 753 si seguimos a Terentius Varro, tercer año de la sexta olimpiada, fecha que finalmente se ha impuesto entre los historiadores modernos. Por lo tanto el año en que nació Julio César, para nosotros 100 AC, el equivalente romano sería el 653 AVC.
  • El sistema menos frecuente era el conocido como “era republicana”, que tomaba como año 1 el de la expulsión de los reyes, año 509 a.C. (post reges exactos)

De este modo podíamos indicar los años de tres maneras, por ejemplo en año del consulado de Cicerón y de la conjuración de Catilina (63 a.C.) podía expresarse para los romanos de las siguientes maneras:

a) DCXC ab urbe condita (Año 690 desde la fundación de Roma),
b) M.Tulio, C. Antonio consulibus (Año en que fueron cónsules Marco Tulio y Cayo Antonio),
c) CDXLVI post reges exactos (Año 446 tras la expulsión de los reyes)

Como decíamos, un sistema nada fácil para contar el tiempo!!

FUENTES:

http://www.atril.org/calendario/guardate-de-los-idus-de-marzo

http://www.imperivm.org/articulos/calendario-romano.html

https://mafermenach.wordpress.com/2008/02/21/los-siete-dias-de-la-semana-segun-la-mitologia-romana-y-griega/

http://quhist.com/medida-del-tiempo-antigua-roma/

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Clodia, la rebeldía hecha mujer!!

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Catulo leyendo sus poemas en casa de Lesbia – Sir Laurence Alma Tadema

Clodia – forma “plebeya” de su nombre patricio, Claudia Metela –, aunque seguramente escandalizara a las matronas más conservadoras de su tiempo, ha dejado huella en la historia por varias razones, sin embargo las más de las veces éstas no fueron favorables para ella. La primera precisamente fue el haber suscitado el amor del joven poeta, Cayo Valerio Catulo, quien dándole el nombre de Lesbia (1), le dedicó versos hermosísimos alabando su belleza.  Sigue leyendo

El trágico final del Centurión apodado “Dame otro”

Si recordáis, en la entrada sobre los castigos a las legiones, en las notas hablábamos de una anécdota que Tácito nos cuenta, y es que en el año 14 D.C. las legiones del Rhin habían linchado a un centurión, apodado cedo alteram, literalmente “tráeme otro”. El sobrenombre se debía a su costumbre de calentar la vara en los lomos del legionario de turno mientras pedía a gritos otro “vitis” para no perder el ritmo.

Los Anales o Libros desde la muerte del Divino Augusto —Ab excessu Divi Augusti libride Cornelio Tácito son la principal fuente historiográfica para conocer la primera mitad del siglo I d.C., la consolidación del Principado y la sucesión de intrigas de la familia Julio-Claudia. Y la fuente de tal anécdota la encontramos en el primero (I.16-30) de los dieciocho libros que componen su obra, de los que tan solo conservamos del I al VI y del XI al XVI. Sigue leyendo

Animales de compañía en Egipto y la Antigua Roma!

Las razones de cómo fueron domesticados los animales son inciertas y se remontan a varios miles de años, a los origines de la especie humana. Con casi toda seguridad, los animales que ahora denominamos “de compañía” fueron domesticados para colaborar con el hombre.

La verdad es que la atracción entre hombres y perros fue mutua y casi instantánea. Los primeros vestigios de coexistencia entre ambas especies datan de hace 6 mil años en tumbas antiguas de hombres enterrados al lado de sus mascotas.

Aparentemente, entre los pueblos antiguos, podría decirse que los griegos fueron los primeros en adoptar al perro, pariente del lobo, como animal de compañía. El perro ya estaba presente en las narraciones de la mitología griega. Hades, dios de los infiernos, encargó a un perro, Cerbero, la guardia de las simas abismales para evitar que los espíritus de los muertos pudieran escapar.  También Homero en la Odisea destaca la fidelidad del perro de Ulises, Argos, ya que fue el único que reconoció a su amo cuando regresó a su patria con ropaje de vagabundo tras una larga ausencia.

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El Día de San Valentín: un invento de la Iglesia para acabar con la “lasciva” festividad de Las Lupercales!!

Pues sí, a pesar de lo que muchos creíamos, el Día de San Valentín no es un invento de los grandes almacenes, aunque, claro está, los comerciantes no han perdido la ocasión de sacar una buena tajada. Ni amor, ni pequeños angelitos capaces de volar y de lanzar flechas para entrelazar el destino de dos tortolitos. El origen del Día de San Valentín poco tiene que ver con lo que, a día de hoy, se celebra el 14 de febrero.lupercales-kjt-620x349abc

Resulta que el Día de San Valentín, Sigue leyendo